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RAFEL LLEVAT

Divide por 3/4 y baila

¡Hey, ! 

¿Estás cansado de la misma vieja charla de planificación del año nuevo?

¡Yo también! 

¿Qué tal si dejamos de hablar de objetivos aburridos y planificación monótona y hablamos de cómo fluir por el año con otro estilo?


Al empezar el año, los que tienen un negocio quieren hacerlo con buen pie. Pero a menudo se quedan estancados en la planificación.

Algunos han reflexionado y dicen tener claro lo que quieren conseguir.
Los más aplicados te dan cifras y porcentajes tras haber cerrado y analizado el año anterior.

Empiezan por dividir el año por trimestres, hablan de objetivos SMART (específicos, medibles, alcanzables, relevantes y a tiempo) y que hay que cumplir objetivos cada tres meses. 

(Es lo que dicen las escuelas de negocio y cursos online, ¡que lo sepas!).

Pero atento, tengo un truco para hacerlo más emocionante: 


Los 3 problemas

En mi experiencia desarrollando proyectos, no me daba cuenta de tres cosas que se repetían constantemente, que provocaban muchos fallos de planificación y objetivos no cumplidos. 

Esto me provocaba mucho estrés y ansiedad:

1. Los días festivos, puentes o acueductos.

2. Los ciclos sociales.

3. La duración de los objetivos.


En el primer caso,

un solo día festivo hacía que las previsiones no se cumplieran,

sobre todo si ese día festivo estaba en medio de la semana,

en la práctica se perdía la semana entera.

En el segundo,

era cuando no había tenido en cuenta los periodos vacacionales o festivos en los que todo el flujo de trabajo se paraba.

Y ya en el tercero,

para cuando llegabas al final de año ya casi no recordabas los objetivos y habías perdido la energía por el camino.

Ese fue para mí un punto clave: El ritmo.

Divide y vencerás

En lugar de dividir el año en trimestres aburridos, te propongo que lo dividas en tres cuatrimestres que coincidan con las grandes paradas.

  1. Enero hasta abril: Semana Santa.
  2. Mayo a agosto: Vacaciones de verano.
  3. Septiembre a diciembre: Navidad.

(De ahí lo de los tres cuartos).

El Sprint de 3/4

Enfocarse en objetivos a medio plazo para crear sentido de urgencia y evitar distracciones por vacaciones y días festivos, comprometiéndose en no avanzar en una nueva fase hasta que se haya completado la anterior.

Al finalizar el primer cuatrimestre, evaluar qué ha funcionado y qué no.

Dispondremos de otros dos intentos, para hacerlo mejor e incluso buscar la excelencia en lo que nos hemos propuesto.



El ritmo

Necesitamos seguir un ritmo de trabajo enfocado y fluir con periodos de diversión y vacaciones.




Eso nos permite recargarnos y «sincronizar» nuestras vidas con nuestro entorno y familia.

Si quieres planificar un buen año, y empezar con buen pie, prueba los Sprints de 3/4.



Tu año será una carrera emocionante de experiencias y mejores resultados.



Pero recuerda, cuando los consigas no te olvides de bailar.
 

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