Hace poco he conocido a una persona muy proactiva y emprendedora, David Doménech que en una de nuestras charlas me dijo ¡tienes que conocer a Andrew!.
En un par de días quedamos en La Costarrica, una cafetería ‘solidaria’ afín a la causa que sirve en ocasiones de lugar de reunión improvisado para el equipo de Homeless Entrepreneur.

#HE es la iniciativa que lleva a cabo Andrew Funk que busca el talento entre la gente que vive en la calle para darles otra oportunidad en su vida, tener un trabajo y tener el poder de volver a crear su propia vida.

David le habia hablado de mi herramienta a Andrew, el Mapa VITAL y Andrew me comentó que le parecía muy interesante lo que el Mapa le podía aportar a nivel de datos para poder conocer y ayudar mejor a las personas sin hogar.

Así pues nos pusimos manos a la obra y me presentaron a Tomás. Quedamos entonces que nos veríamos esa misma semana para poder probar con él y sus compañeros el Mapa.

En nuestro encuentro posterior, nos dirigimos  a una plaza interior de  unos edificios que eran la ‘casa’ de Ramón, nos presentamos y les explique el objetivo del Mapa, ‘es una herramienta para poder tener una visión sobre vuestra vida y ayudaros a tomar conciencia del estado actual’ (miradas de poker). Les prometí que sería una cosa muy breve , rápida y práctica, les explique que es una herramienta que estoy enseñando a utilizar a personas de todo tipo y condición (cara de más interés). Sin más dilación les entregue un ejemplar del Mapa a cada uno y les dije que era una simple hoja de papel y que sería muy fácil de seguir, solamente había que escribir lo primero que les viniera a la mente en cada apartado y que si luego se les ocurrían más cosas ya las irían añadiendo.

Empezamos por la parte de dar Gracias y rápidamente escribieron sin pensar, fué una de las cosas que me sorprendió, por lo general a la gente les cuesta rellenar esta parte impulsivamente. Continuamos rellenando las demás partes y en esta ocasión me llamó la atención su visión acerca del tiempo; Su percepción del futuro era muy distante de lo habitual. En el caso de uno de ellos le costaba pensar más allá de una semana. Su vida se ceñía a vivir el día a día y como mucho unos días posteriores.

En el apartado de tareas profesionales su trabajo era la de ayudar, sí, sí ayudar a los demás. Esta idea de que alguién que vive en la calle piense que una de sus tareas es poder ayudar me pareció una actitud que sin duda me sorprendió y conmovió.
Sin duda sus preocupaciones son mucho más simples y básicas que las nuestras, les gustaría por ejemplo, dejar de fumar, tener el hábito de lavarse los dientes tres veces al día o poder tener un sitio dónde poder guardar la medicación que necesitan, (muchos de ellos están afectados por enfermedades crónicas y para ellos es complicado acceder a la medicación y poder guardarla).
Al acabar les pregunte que les había parecido el Mapa y me respondieron entre otras cosas que les parecía algo muy práctico y útil en su día a día, que solamente con un lápiz o un boli lo podían utilizar y que además les cabía en cualquier bolsillo. Me comentaron también que les había gustado la parte emocional del Gracias ya que eso les motivaba para poder pensar en mejorar los demás aspectos.

Sin duda alguna, el que más aprendió de ellos fué un servidor, ver como la escala de prioridades y necesidades es tan diferente a la tuya y escuchar preocupaciones que a mi me parecen de lo más simples de solucionar en mi día a día me hicieron reflexionar en que realmente algo que puede parecer muy poco para mi o para tí puede ser algo grande y significativo en la vida de otra persona.

Finalmente nos despedimos no sin la intención de volvernos a ver y mantener una charla más profunda, saber de sus experiencias y escuchar sus sugerencias para mejorar el Mapa VITAL:

Foto: Con Tomás y Ramón (15 años viviendo en la calle), personas “sin techo” aprendiendo a usar el Mapa Vital para hacer una reflexión de su momento actual. Yo aprendiendo de ellos, sus valores y las cosas que realmente importan.

 

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